Entrevista a la Dra. Maria Silvia Amaddii, médica federal de la FIPSAS, y qué nos enseña el accidente de Valerio Losito
Es hora de entender mejor y reflexionar sobre la seguridad en las competiciones de pesca en apnea. El accidente que le ocurrió a Valerio Losito durante el Campeonato Italiano Absoluto de Pesca en Apnea de Mazara del Vallo ha conmocionado profundamente a todo el mundo de la pesca en apnea. Por suerte, tras unos días de gran preocupación, el campeón de Apulia se ha recuperado de una forma que ha sorprendido gratamente a todo el mundo.

Así pues, este suceso supone una oportunidad importante para reflexionar sobre la seguridad en las competiciones de pesca en apnea y sobre cuáles son los medios realmente imprescindibles para reducir aún más los riesgos.
Hemos hablado de ello con la Dra. Maria Silvia Amaddii, médica federal de la FIPSAS.

Carlo Forni: Valerio Losito, tras el accidente de Mazara del Vallo, nos ha dado una alegría enorme con una recuperación casi milagrosa y, al parecer, sin daños cerebrales permanentes. ¿Cómo es posible una recuperación así, teniendo en cuenta el desmayo en el agua y el tiempo que se tardó en llegar al rescate?
Dra. Maria Silvia Amaddii: Valerio sufrió una pérdida temporal de conciencia sin paro cardíaco. Más que un desmayo clásico, se trató de un desmayo con inundación de las vías respiratorias y la consiguiente hipoxemia marcada, es decir, una reducción significativa de la oxigenación de la sangre, lo que inevitablemente provoca daño en órganos especialmente sensibles como el cerebro.
La recuperación que se ha observado es, sin duda, extraordinaria. Es cierto que el tratamiento hospitalario ha sido clave, pero creo que también pueden haber contribuido algunos mecanismos de adaptación específicos que desarrollan los buceadores en apnea que suelen hacer inmersiones a media profundidad.
De hecho, hay estudios que se han inspirado en los cetáceos y en algunas especies de tortugas marinas, animales capaces de producir proteínas que protegen el sistema nervioso durante largos periodos de hipoxia. Algunas investigaciones han evaluado la presencia de mecanismos protectores similares también en los buceadores en apnea y en los pescadores de apnea, poniendo de manifiesto adaptaciones fisiológicas que podrían ayudar a limitar el daño neurológico derivado de episodios de grave falta de oxígeno.
Este mismo fenómeno se observa a menudo en los casos de «taravana»: una vez superada la fase aguda, muchos deportistas recuperan por completo sus funciones neurológicas, aunque la resonancia magnética o la tomografía computarizada puedan mostrar alteraciones incluso importantes. Lesiones similares, en personas que no están entrenadas para la apnea, podrían tener consecuencias neurológicas mucho más graves.
Carlo Forni: El accidente de Mazara demuestra que la seguridad puede y debe mejorarse aún más. ¿Cuáles son, en tu opinión, los elementos realmente imprescindibles durante una competición de pesca en apnea?
Dra. Maria Silvia Amaddii: Lo más importante es, sin duda, que haya un médico presente. Personalmente, creo que, dependiendo del número de deportistas que haya y del tamaño del recinto de competición, es mejor contar con un número adecuado de médicos.
No es imprescindible contar con un especialista en reanimación. En cambio, sí es fundamental que el médico conozca los problemas típicos del buceo y la pesca en apnea: desmayos, atascos respiratorios, edema pulmonar agudo, además, claro, de saber cómo manejar los traumatismos, la deshidratación y otras emergencias que puedan surgir durante una competición.
Carlo Forni: En los últimos días se ha hablado mucho de la obligación de llevar una botella de oxígeno en cada embarcación. ¿De verdad es tan importante? ¿Hace falta una licencia para usarla?
Dra. Maria Silvia Amaddii: El oxígeno es el primer recurso terapéutico en las principales situaciones de emergencia de la pesca en apnea. Pero hay que recordar que el oxígeno es, a todos los efectos, un medicamento y, si se usa mal, puede llegar a ser tóxico.
Sin embargo, en situaciones de emergencia, eloxígeno normobárico es el primer tratamiento que hay que aplicar.
En el caso de las botellas portátiles, por ejemplo, de unos tres litros, normalmente no se necesita ninguna licencia específica para comprarlas o usarlas. Los cursos de formación, si los hay, son sin duda útiles y recomendables, pero no son un requisito imprescindible para poder usar oxígeno normobárico en una emergencia.
Otro tema es laoxigenoterapia hiperbárica, que requiere procedimientos totalmente distintos y no debe confundirse con la simple administración de oxígeno en superficie.
Además, hay que recordar que, según la normativa de la FIPSAS, El oxígeno no se puede usar antes, durante ni después de la carrera para mejorar el rendimiento deportivo. Por supuesto, esta prohibición no se aplica a su uso en caso de accidente. , donde, en cambio, es un instrumento fundamental para los primeros auxilios.
Carlo Forni: ¿Qué importancia tiene el factor tiempo?
Dra. Maria Silvia Amaddii: La respuesta es sencilla: el médico tiene que acudir inmediatamente junto al deportista.
La rapidez de la intervención es clave para limitar los daños y aumentar las posibilidades de una recuperación total. Por eso, el personal sanitario debería desplazarse directamente al recinto de la competición para llegar rápidamente al lugar de la emergencia.
Carlo Forni: ¿Cuál debería ser el equipamiento mínimo del médico que está en el recinto de la competición?
Dra. Maria Silvia Amaddii: El equipo básico es el que ya llevan las ambulancias. En concreto, en el terreno de competición , el médico debe disponer de oxígeno, que es el recurso principal.
A esto hay que añadir herramientas imprescindibles como:
- Oxímetro de pulso;
- Aspirador para despejar las vías respiratorias de líquidos, sangre o mucosidad;
- Tijeras para cortar rápidamente el pelaje;
- Tornillo para abrir botellas desechable.
- Y, si hace falta, también:
- Fonendoscopio;
- Esfigmomanómetro para medir la presión arterial;
- Aunque, normalmente, estos dos últimos no se usan en las maniobras de primeros auxilios.






En una lancha neumática, el objetivo principal es, de hecho, estabilizar al deportista y trasladarlo lo más rápido posible al centro médico fijo en tierra. El desfibrilador, por ejemplo, formará parte del equipamiento estándar de la ambulancia en tierra.


Carlo Forni: ¿Qué formación debería tener el médico encargado de la asistencia?
Dra. Maria Silvia Amaddii: Incluso antes de especializarse, es importante que el médico conozca los problemas típicos de la pesca en apnea.
Tiene que ser capaz de hacer un diagnóstico rápido, identificar el tipo de emergencia y garantizar la seguridad del deportista hasta que sea trasladado a los centros hospitalarios adecuados.
Carlo Forni: ¿Cómo debería organizarse la asistencia sanitaria en tierra?
Dra. Maria Silvia Amaddii: Es fundamental contar con un servicio sanitario fijo que consista enuna ambulancia que esté siempre disponible y que no se utilice para otros desplazamientos.
A bordo debería haber un médico y personal de enfermería capaces de reevaluar los parámetros vitales, completar la estabilización clínica y, si es necesario, activar el servicio de emergencias 118 para el traslado al hospital.
Carlo Forni: ¿Qué preparativos hay que hacer antes de que empiece la competición?
Dra. Maria Silvia Amaddii: La organización debería informar con antelación a los centros sanitarios locales, indicando las fechas, los horarios y el número previsto de deportistas participantes.
Además, sería bueno comprobar de antemano si hay una ambulancia con un sistema CPAP (oxígeno a presión), que resulta especialmente útil en caso de edema pulmonar agudo.
Carlo Forni: Mucha gente cree que la cámara hiperbárica es la solución para cualquier accidente de buceo. ¿Es eso cierto?
Dra. Maria Silvia Amaddii: No. La cámara hiperbárica es un instrumento muy importante, pero no es la solución para todas las emergencias que pueden surgir en la pesca en apnea.
De hecho, no es el tratamiento específico ni para el «blackout» ni para el «taravana».
En cambio, es fundamental en la enfermedad por descompresión (EDD), una patología típica del buceo con escafandra autónoma y no de la pesca en apnea.
Por eso es importante que el personal del hospital también sepa distinguir bien las distintas patologías, sin meter en el mismo saco un accidente de pesca en apnea con una enfermedad por descompresión.
Una reflexión final
La recuperación de Valerio Losito es una noticia fantástica para todo el movimiento, pero también tiene que servir de estímulo para seguir invirtiendo en seguridad en las competiciones de pesca en apnea, para que incidentes similares se puedan gestionar con protocolos cada vez más eficaces y actualizados.
Te recuerdo que la FIPSAS ya cuenta con un reglamento sobre la seguridad en las competiciones de pesca en apnea, que, obviamente, siempre se puede mejorar, y que es responsabilidad del organizador aplicarlo de la forma más adecuada.












