Sandra Osorio Arca es pescadora submarina y competidora española, miembro del club Pérez Sub y atleta del equipo Mares. Ha participado en el Campeonato del Mundo, formando parte de una competición femenina en pleno crecimiento y cada vez más exigente, en la que combina el espíritu competitivo con el disfrute del mar, el aprendizaje constante y el valor del compañerismo dentro y fuera del agua.

Valentina Prokic: ¿Cuándo y cómo empezó tu pasión por la pesca submarina?
Sandra Osorio Arca: Descubrí la pesca submarina por un amigo. Me llevó a probar un par de veces y, aunque al principio no sabía ni respirar por el tubo, me gustó. De hecho, la primera vez que me metí casi me ahogo; no tenía ni idea y, con los nervios, acabé saliendo de malas maneras por las piedras. Pero finalmente, en 2019 me animé a ir sola y poco a poco fui cogiéndole confianza, y la pesca submarina se convirtió en mi deporte y en mi momento de desconexión. Luego, después de varios intentos fallidos de encontrar con quién ir, convencí a un amigo para venir conmigo y poco a poco fui conociendo a más gente que hacía pesca submarina, a ir a campeonatos y todo se volvió mucho más divertido. Ya no solo era el momento de desconexión, también los momentos postpesca contando las hazañas de la salida, los tiros fallidos, los milagrosos, las cuevas que habíamos visto… y aprendiendo y descubriendo cosas nuevas cada día.

Técnicas de pesca submarina y especies habituales
VP: ¿Cuáles son tus técnicas de pesca submarina preferidas y qué peces te gusta capturar?
Sandra Osorio Arca: Por lo general, acostumbro a pescar a orillas y en poco profundo, ya que en Galicia no te hace falta bajar muchos metros para conseguir una buena pieza. Me gusta mucho hacer acechos; creo que es quizá la técnica que mejor se me da. Es muy entretenida y la verdad es que suele darme buenos resultados. Aunque siempre acabo mirando los agujeros que encuentro mientras estoy abajo, por si hubiese algo escondido. Y desde hace unos meses estoy intentando mejorar la profundidad y, sobre todo, mis esperas, ya que es quizá la técnica que peor se me da, pero poquito a poco vamos avanzando. No tengo ninguna pieza preferida; quizá ahora mismo diría la lubina, por decir una, porque aunque parezca mentira este año estoy aprendiendo a pescarlas. Pero en general me gusta pescar cualquier pescado de buen tamaño y siempre me emociono cuando es alguno que nunca había pescado antes o supera algún récord personal de peso.

Competición femenina: motivación, equipo y evolución
VP: ¿Cuándo empezaste a competir? ¿Por qué te gusta competir?
Sandra Osorio Arca: Empecé a competir en 2019, animada por la chica de una conocida tienda de pesca submarina de Vigo, que me recomendó ir para conocer gente que hiciera el mismo deporte que yo, ya que por aquel entonces iba sola. Yo esperaba encontrar alguna chica más y, al llegar allí, me decepcioné un poco al ver que era la única. No tenía mucha idea de cómo era el funcionamiento de los campeonatos ni conocía la zona, y como tampoco me había motivado el hecho de no tener competencia, cogí un pinto y salí. La verdad es que, aunque los veteranos y sub-23 que competían en la misma zona que yo eran bastante majos, no me sentí muy integrada y no fue hasta 2021, dos años después, cuando volví a competir. Esa vez, aunque seguía siendo la única chica de nuevo, entré en contacto con mi club actual, el Pérez Sub, y con su gente, y me sentí muchísimo más integrada. Ellos fueron quienes me guiaron para competir y me apoyaron durante estos años. Fue el buen ambiente de esa competición lo que me animó.
Además, poco a poco fui convenciendo a otras chicas a competir conmigo y finalmente conseguimos hacer una piña y que los campeonatos se convirtieran en un evento donde compartir nuestra pasión entre risas y anécdotas. Y eso motiva un montón, porque al final entre nosotras nos entendemos muy bien.
VP: ¿Cuáles son tus próximos planes en cuanto a competiciones?
Sandra Osorio Arca: Creo que la competición femenina está en pleno crecimiento y que cada año se hace más dura, ya no solo por el tiempo que hay que invertir, sino porque cada año las chicas estamos aumentando nuestro nivel, nuestros conocimientos y nuestra experiencia. Así que, por supuesto, tengo ganas de seguir compitiendo, formar parte de este crecimiento y, sobre todo, superarme y mejorar cada día. Me gustaría poder hacer un buen papel este año en las competiciones regionales y en el nacional, para así tener la oportunidad de ir aleuropeo y volver a representar a España. Y si todo ello sale bien y me vuelve a llamar la selección este año, me encantaría traer alguna victoria, aunque no está fácil.

El Campeonato del Mundo: experiencia y aprendizaje
VP: Competiste en Brasil en el Campeonato del Mundo (WC), ¿puedes compartir tus impresiones sobre los resultados y las condiciones?
Sandra Osorio Arca: Sí, la verdad es que este año no tenía pretensiones de ir al mundial y para mí fueuna sorpresa y un orgullo que contaran conmigo. En Brasil las zonas de pesca eran bastante amplias, comprendidas entre los 0 y los 20 metros de profundidad máxima, pero donde por desgracia el pescado se encontraba concentrado en la costa, lo que reducía mucho la zona de pesca útil.
Además, las condiciones fueron cambiando hasta el día de la competición, cuando el agua se volvióturbia, marrón, sin dejar pasar la luz al fondo y con bastante oleaje y mar de fondo. Pescar en medio de 80 personas en esas condiciones se volvió casi una hazaña.
La verdad es que tuve la fortuna de contar como ayudante y barquero con un gran pescador, Ayoze Monzón, que me ayudó a preparar el campeonato, a comprender mejor el movimiento del pescado y cómo debía pescar. Además, mis compañeros del equipo español compartían opiniones cada noche después de ver zona y actuábamos como un verdadero equipo.
Aun así, la competición para mí fue muy dura y el primer día no fui capaz de encontrar ningún pescado válido. Sin embargo, el segundo día, a falta de una hora para finalizar, conseguí capturar un único gallo papel de más de un kilo, lo que me hizo quedar entre las 10 mejores del mundo, de entre 22 chicas.
Para mí fue una gran captura, ya que lo pesqué en una zona de agua marrón, donde apenas reconocías sombras, haciendo esperas a cinco metros de profundidad. Sé que si el primer día hubiera cogido algún pescado habría cambiado mucho mi posición final, pero la verdad es que estoy muy orgullosa porque lo intenté hasta el final y, además, para mí ha sido un gran aprendizaje.

Material de pesca submarina y equipamiento para aguas frías
VP: Eres atleta de Mares, ¿qué productos de Mares te gustan en particular? ¿Qué recomendarías para el invierno?
Sandra Osorio Arca: Yo realmente empecé con Omer, hasta que hace un par de años dejó de tener esponsorizados. Y cuál es mi sorpresa que ahora, en el tercer año con Mares, absorben el grupo Aqualung, con lo que vuelvo un poco a los inicios y me quedo con lo mejor de dos grandes marcas fusionadas en una. Así que ya advierto que vienen cositas buenas con todo lo que es el grupo Head.
Ahora mismo destacaría las aletas X-Wing C-Evo de Mares, que son increíbles, con un calzante súper cómodo que se adapta perfectamente al pie y unas palas que te proporcionan una propulsión increíble. También estoy encantada con la linterna EOS Pro, que alumbra súper bien y además es muy cómoda y fácil de cargar, ya que la propia pila tiene incorporada la ranura de carga.
Otra cosa que destacaría, aunque parezca una tontería, son los tubos Element Floating, que están hechos de un material que flota, con lo cual es casi imposible perderlos. Para el invierno recomendaría siempre el traje Polygon. Yo vivo en Galicia y aquí las aguas son frías, y voy súper cómoda y calentita con mi traje Polygon azul; la verdad es que no tengo ninguna queja.

La captura más especial en su trayectoria como pescadora submarina

VP: ¿Cuál ha sido tu captura más especial y emotiva y puedes contarnos unas palabras sobre ella?
Sandra Osorio Arca: Estaba en Cádiz, había entrado desde tierra con un compañero y estaba viendo un montón de peces que nunca había visto: rascacios, verrugatos… Fue entonces cuando, en una bajada a unos ocho metros de profundidad, me encontré en una cueva con un pescado de buen tamaño que me miraba y se escondía detrás de una piedra.
Me quedé mirándolo un rato y el pescado repetía la acción una y otra vez. Pensando que podría ser un mero, le disparé en cuanto se volvió a poner a tiro. Con tan mala suerte que no lo maté y se me quedó el fusil encastrado abajo. De hecho, no tenía carrete en el fusil y el agua estaba turbia, y casi lo pierdo.
Entonces llamé a mi compañero para que me ayudara y él me explicó que lo mejor para sacar un mero es siempre rematarlo, pues vivo hace demasiada fuerza, incluso si no es muy grande. Entre los dos conseguimos sacarlo y, una vez fuera, fue cuando realmente vi que era un mero.
Pasé el resto de la jornada sin dejar de mirarlo en la boya. Para mí creo que siempre será mi captura más especial. No es que fuera de gran tamaño, porque pesaba cerca de cuatro kilos, pero era la primera vez que pescaba fuera de mi tierra y también la primera vez que veía uno. De hecho, le disparé porque vi que era un pez de gran tamaño, pero no estaba segura de si era un mero o no. Fue una buena jornada de pesca y, para mí, sobre todo, muy instructiva.













